VICHE: EL ALMA LÍQUIDA DEL PACÍFICO COLOMBIANO QUE CONQUISTA NUEVOS TERRITORIOS

// noviembre 6, 2024

Comparte este artículo:

@viche_canao

Fuente: Lizeth Martínez

El viche, una bebida ancestral del Pacífico colombiano, está tomando cada vez más fuerza en el panorama nacional e internacional. Su reconocimiento como Patrimonio Cultural de las comunidades afrocolombianas de Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño, es solo el comienzo de una nueva era para esta bebida que lleva en sus notas el sabor y la historia de un pueblo.

“El viche es más que una simple bebida, es un destilado 100% artesanal, hecho a base de la fermentación del jugo de caña de azúcar. Este proceso ha sido transmitido de generación en generación, preservando técnicas ancestrales que hacen del viche un producto único. Desde sus orígenes en tiempos de la esclavitud, el cultivo de la caña de azúcar se ha adaptado a las condiciones particulares del Pacífico, lo que le otorga al viche su distintivo sabor”, nos explica Lizeth Martínez, representante de esta rica tradición.

Su proceso de elaboración es un arte, desde la elección de la caña hasta la destilación, todo se realiza de forma artesanal. El cultivo de la caña, influenciado por el mar y los ríos, es crucial para el sabor final del viche. Después de la cosecha, la caña se muele y su jugo se fermenta bajo altas temperaturas, a menudo enterrado para acelerar el proceso. La destilación, realizada en alambiques de cobre y con fuego de leña, es lo que le da al viche sus notas ahumadas y amaderadas.

A pesar del creciente interés y la necesidad de llevar el viche a un público más amplio, Lizeth insiste en que el proceso seguirá siendo artesanal. “Hemos innovado en diseño y branding para posicionar el viche en el mercado, pero la esencia del producto, su proceso productivo, permanece intacto”. El objetivo es mejorar las prácticas de producción para hacerlas más sostenibles, sin perder las características que hacen del viche una bebida única.

Describir el sabor del viche es intentar capturar la esencia de su origen. El viche blanco ofrece sabores frutales y cítricos con un final ahumado, mientras que el dorado añade notas herbales y especiadas, con un calor distintivo en la garganta. Ambos, con un contenido alcohólico del 29%, son reflejo del cuidado y la tradición que hay detrás de su elaboración.

La comercialización del viche ha sido una experiencia gratificante para Lizeth y su equipo al encontrar un país dispuesto a conocer la historia. La estrategia de distribución incluye alianzas con restaurantes, bares, hoteles y una fuerte presencia en ferias gastronómicas. Además, las redes sociales han sido un canal clave para conectar con consumidores interesados en conocer más sobre este destilado.

Para Lizeth, lo más importante es que se reconozca el valor cultural del viche. “Es un conocimiento ancestral que ha sido el sustento de nuestras comunidades afro por generaciones. Más allá de lo comercial, el viche es un símbolo de nuestra historia y nuestra identidad”. Además, sus usos medicinales, desde las parteras hasta las botellas curadas, son testimonio del profundo vínculo entre el viche y la vida cotidiana en el Pacífico.

El viche no es solo un destilado; es un puente entre el pasado y el presente, una expresión líquida de un legado que sigue vivo en cada sorbo. Con su reciente reconocimiento legal, se abre una nueva etapa para esta bebida que, sin perder su alma artesanal, promete conquistar paladares dentro y fuera de Colombia.

Descarga la última edición digital de la Revista Gourmet Cafetero

Para descargar la última edición digital de la revista Gourmet Cafetero llena los siguientes datos, te mantendremos al tanto de todas las actividades y novedades que realizamos: