Fuente: Erika Silva Aguilera – Directora Escuela Marketing Gastronómico
@erisofi

En Revista Gourmet Cafetero tuvimos el privilegio de conversar con Erika Silva, una destacada consultora y speaker internacional con más de 15 años de experiencia en el marketing gastronómico. Fundadora de la Escuela de Marketing Gastronómico, Erika ha asesorado a más de 50 restaurantes y hoteles en 10 países, transformando sus negocios mediante estrategias innovadoras y prácticas. Su estilo único, lleno de energía y enfoque práctico, ha inspirado a miles de empresarios en más de 25 países. En esta entrevista, Erika comparte su visión sobre la evolución del marketing gastronómico, la importancia de la identidad cultural y las claves para destacar en un mercado global competitivo.
GC: ¿Cómo crees que han evolucionado las estrategias de marketing gastronómico desde que comenzaste en 2008, y qué tendencias consideras esenciales para los restaurantes en el ámbito global?
ES: Cuando comencé en 2008, el marketing gastronómico se centraba en comunicar novedades como un nuevo menú, promociones o descuentos. Era un enfoque transaccional y directo, pero hoy en día esto ya no es suficiente para llenar un restaurante. Actualmente, el marketing debe enfocarse en entender a profundidad las necesidades, deseos y expectativas de los clientes, creando experiencias que no solo las satisfagan, sino que las superen.
Hoy en día, el marketing gastronómico es una herramienta estratégica para posicionarse como la mejor opción para un cliente. Esto significa definir claramente la propuesta de valor, entender qué diferencia a un restaurante del resto y, sobre todo, ser capaz de influir en la decisión de compra a través de la diferenciación auténtica. La clave está en conectar emocionalmente con el cliente y ofrecerle una experiencia que no encontrará en otro lugar. Este cambio de enfoque, de vender un producto a vender experiencias personalizadas, es lo que marca la diferencia en el mercado global
GC: ¿Qué particularidades crees que tienen los restaurantes en Colombia en comparación con otros países donde has trabajado, como España o Reino Unido, en cuanto a la aplicación de estrategias de marketing gastronómico?
ES: En Colombia, la rica diversidad cultural y gastronómica ofrece un potencial único para diferenciarse, algo que quizá no es tan fácil en mercados más homogéneos como el del Reino Unido. Sin embargo, muchas veces los restaurantes colombianos no capitalizan esta ventaja y tienden a replicar modelos globales, olvidando su esencia. A diferencia de España, donde el turismo gastronómico está bien posicionado, Colombia está en un momento de explosión culinaria. Los restaurantes que logran destacar son aquellos que saben integrar su identidad cultural en su estrategia de marketing, usando ingredientes autóctonos y narrativas que conectan emocionalmente con el cliente, como he destacado en algunos de mis análisis sobre tendencias en mercados emergentes.
GC: Desde la creación de tu blog en 2008 hasta hoy, ¿cómo ha cambiado la forma en que los chefs y restaurantes utilizan las redes sociales y las herramientas digitales para conectar con sus clientes?
ES: Cuando comencé mi blog en 2008, las redes sociales eran un complemento, algo que pocos restaurantes sabían cómo aprovechar. Hoy son el núcleo de las estrategias de comunicación. Los chefs se han convertido en marcas personales y los restaurantes en plataformas de contenido. Instagram, por ejemplo, ha redefinido la relación con el cliente, convirtiendo los platos en experiencias visuales. Herramientas como TikTok permiten mostrar el detrás de cámaras, humanizando el negocio y atrayendo a audiencias más jóvenes. Sin embargo, lo esencial sigue siendo la autenticidad: una estrategia bien ejecutada no solo atrae seguidores, sino que los convierte en clientes fieles, como lo he detallado en mis publicaciones sobre redes sociales en gastronomía.
GC: ¿Qué rol juega la identidad cultural en el marketing de restaurantes? ¿Cómo puede un restaurante colombiano resaltar su patrimonio gastronómico en un mercado global competitivo?
ES: La diferenciación es clave para atraer clientes, y la identidad cultural puede ser una herramienta esencial en este sentido. Los turistas, especialmente, buscan autenticidad en un mundo globalizado, pero no basta con ser un restaurante típico. Es crucial crear una identidad propia que vaya más allá de los platos tradicionales. Esto implica diseñar una experiencia visual y emocional única, ofreciendo productos para llevar a sus destinos, narrando historias y anécdotas que conecten con los clientes y que, al regresar a sus hogares, puedan recordar y compartir.
Un restaurante debe ser un espacio donde los comensales no solo coman, sino que vivan algo auténtico y especial. La clave para destacar en un mercado competitivo es entender que lo que realmente se recuerda de una experiencia gastronómica es la emoción que genera, y eso se logra al convertir la identidad cultural en una vivencia completa e inolvidable.
GC: ¿Qué habilidades consideras fundamentales que deberían adquirir los chefs y gerentes de restaurantes para gestionar exitosamente sus negocios en el mercado actual?
ES: Hoy en día, los chefs y gerentes de restaurantes deben dominar múltiples áreas para gestionar con éxito un negocio gastronómico. Ya no se trata únicamente de cocinar bien o liderar una sala, sino de desarrollar una visión integral que abarque todos los aspectos del negocio.
Primero, es imprescindible entender la gestión y motivación de equipos, porque un equipo motivado y bien liderado es la base para ofrecer un servicio excelente. Un líder debe ser capaz de inspirar, delegar y garantizar un ambiente laboral positivo que impulse la productividad y la creatividad.
En segundo lugar, los gerentes y chefs deben convertirse en creadores de experiencias memorables para sus clientes. Esto va más allá de los platos que sirven; implica diseñar momentos que conecten emocionalmente con los comensales y los hagan regresar. La experiencia abarca desde el ambiente, la atención al detalle, hasta las emociones que despiertan en el cliente.
Además, deben ser competentes en redes sociales y marketing digital, ya que estas herramientas son clave para atraer nuevos clientes y fidelizar a los existentes. Saber cómo comunicar su propuesta de valor de manera efectiva y constante en las plataformas adecuadas puede marcar la diferencia en su alcance y reputación.
Finalmente, es fundamental tener habilidades en planificación, organización, dirección y control. Esto incluye gestionar presupuestos, optimizar costos, implementar procesos operativos eficientes y medir resultados para tomar decisiones basadas en datos. Sin una estructura organizacional sólida, es difícil escalar un negocio o mantenerlo rentable en un mercado tan competitivo.
En resumen, los chefs y gerentes modernos deben combinar habilidades de liderazgo, creatividad, marketing y gestión empresarial para destacar y prosperar en la industria gastronómica actual.
GC: ¿Cuáles son los errores más comunes que los restaurantes cometen al implementar estrategias de marketing, y cómo podrían evitarlos?
ES: Uno de los errores más comunes es creer que el marketing se limita a publicar algo en redes sociales en fechas clave, como San Valentín, y esperar que eso llene el restaurante. Por ejemplo, sacar un menú especial en Instagram y, si nadie responde, pensar que la campaña no funcionó. Pero el problema no está en la publicación, sino en la falta de una estrategia sólida detrás de ella.
El marketing debe comenzar por entender al cliente: conocer sus necesidades, sus deseos y qué lo motiva a elegir un restaurante. Es esencial diferenciarse en todos los aspectos, desde la oferta gastronómica hasta los uniformes del personal, la presentación de los platos y el ambiente. Si el restaurante ofrece lo mismo que todos, no habrá razón para que los clientes lo elijan.
Otro error frecuente es no tener una estrategia clara para posicionar y sugerir los platos más rentables. Muchos restaurantes no forman a su personal en atención al cliente ni en técnicas de venta, perdiendo así la oportunidad de maximizar cada mesa. Además, la ausencia de una página web o un trabajo en Google My Business dificulta que los clientes encuentren el restaurante fácilmente en buscadores. Para evitar estos errores les recomiendo que se formen y en mi escuela online encontrarán todas las estrategias que necesitan conocer para comenzar a vender más ya mismo https://escuelamarketingastronomico.net/
GC: ¿Qué desafíos y oportunidades vislumbras para el marketing gastronómico en los próximos años, especialmente en países como Colombia, que están ganando reconocimiento en la escena culinaria global?
ES: Uno de los mayores desafíos es seguir el ritmo de las constantes novedades en tecnología y tendencias, como la inteligencia artificial, las redes sociales y las herramientas digitales. Estas innovaciones son grandes aliados, pero también pueden ser una distracción si los fundamentos del negocio no están bien establecidos. Si un restaurante no cuenta con una estrategia clara o un plan sólido, estas herramientas pueden desviar su enfoque y consumir tiempo sin generar resultados concretos. La clave está en dominar lo esencial primero y luego incorporar las novedades de manera estratégica y con propósito.
En cuanto a oportunidades, la gastronomía siempre tendrá un lugar especial en la vida de las personas. Pase lo que pase, la gente seguirá queriendo salir a disfrutar de una buena comida con familiares o amigos, celebrar momentos especiales o simplemente desconectar de la rutina. Para capitalizar esta necesidad, los restaurantes deben enfocarse en aportar valor real al cliente, sorprender constantemente con experiencias únicas, crear razones para volver cada mes y mantener una oferta dinámica. Esto puede incluir eventos especiales, menús exclusivos, platos de temporada o experiencias gastronómicas que los clientes no puedan encontrar en ningún otro lugar. En un mercado como el colombiano, donde la riqueza cultural y culinaria es inmensa, aprovechar estas oportunidades con creatividad y consistencia permitirá destacar y fidelizar clientes en un entorno cada vez más competitivo.