
Hay ingredientes que alimentan. Otros cuentan historias. Y algunos, como el cacao, tienen la capacidad de unir territorios, culturas y memorias alrededor de una misma mesa.
En un rincón privilegiado del Caribe colombiano, donde el azul infinito del mar se funde con la arquitectura contemporánea y la exuberancia del bosque seco tropical, el Sofitel Barú Beach Resort volvió a demostrar que la alta gastronomía trasciende el plato para convertirse en una experiencia sensorial integral. Cada espacio del hotel, sus terrazas abiertas al horizonte, la serenidad de sus jardines, el diseño sofisticado de sus ambientes y la impecable atención que caracteriza el sello Sofitel, crea una atmósfera capaz de despertar los sentidos incluso antes del primer bocado. Allí, el lujo se expresa con naturalidad y la hospitalidad se convierte en el preámbulo perfecto para una propuesta culinaria donde el paisaje, el servicio y la gastronomía dialogan en perfecta armonía.

Fue en este escenario donde cobró vida «El Quinto Sabor: un viaje iniciático al corazón del cacao», una exclusiva experiencia gastronómica celebrada en el restaurante Humo, donde la riqueza agrícola del Quindío dialogó con los sabores del Caribe colombiano a través de un menú de nueve tiempos concebido como un homenaje al origen, la biodiversidad y la creatividad culinaria.
Más que una cena, fue el encuentro entre dos territorios que comparten una misma vocación por la excelencia gastronómica. De un lado, la investigación y el profundo conocimiento del cacao desarrollados por Juan Ramírez, chef invitado de Casa Rivera del Cacao, en el Quindío; del otro, la visión internacional del chef ejecutivo Patrice Guaus y el talento creativo del chef Jorge Ospina, del restaurante Humo, quienes transformaron un recorrido por una finca cacaotera en una experiencia sensorial donde tradición e innovación encontraron un lenguaje común.

Lo que comenzó como una visita para conocer el proceso del cacao de la mano de Jose Luis Pérez, Juan Ramírez y el equipo de Casa Rivera del Cacao evolucionó, casi de manera espontánea, en un laboratorio de creación culinaria. Entre recorridos por los cultivos, conversaciones junto a los árboles y jornadas de experimentación, surgieron platos que demostraron que el cacao es mucho más que chocolate.
El mucílago se convirtió en delicadas salsas; la cascarilla aportó profundidad aromática a pescados y carnes; las fermentaciones revelaron nuevos matices, mientras que el chocolate encontró un lugar inesperado en preparaciones saladas que sorprendieron incluso a los paladares más experimentados. Todo ello fue posible gracias al trabajo colaborativo entre los chefs y a la libertad creativa que dio origen a un menú concebido desde la curiosidad, la investigación y el respeto por el producto.

Para Juan Ramírez Chef Ejecutivo en The Obroma Restaurant, el verdadero desafío consistió en transformar la manera en que entendemos el cacao. Desde Casa Rivera Cacao ha dedicado años a investigar el aprovechamiento integral del árbol, convencido de que cada uno de sus componentes posee un enorme potencial culinario y que la sostenibilidad comienza aprovechando el ciento por ciento del producto.
El chef Jorge Ospina complementó esa mirada recordando que la auténtica cocina comienza mucho antes de los fogones. Nace en el territorio, en quienes cultivan los ingredientes y en el respeto por los procesos agrícolas que les dan identidad. Comprender el suelo es comprender el sabor.








No fue casual que la experiencia llevara por nombre «El Quinto Sabor». Inspirado en el concepto del umami, reconocido como el quinto sabor básico, el título adquirió una dimensión mucho más profunda durante la velada.
Más allá de los nueve tiempos servidos durante la noche, la experiencia dejó un mensaje que hoy cobra especial relevancia para la gastronomía colombiana. La innovación no consiste en alejarse de las raíces, sino en comprenderlas profundamente para proyectarlas hacia el futuro.
Porque cuando el conocimiento se comparte, el territorio inspira y el producto se convierte en protagonista, la cocina deja de ser una sucesión de recetas para transformarse en una historia capaz de emocionar.
Hay experiencias que terminan con el último plato. Otras permanecen en la memoria como los grandes viajes. «El Quinto Sabor» pertenece a estas últimas. Una celebración del cacao, del territorio colombiano y de la cocina entendida como un lenguaje capaz de conectar personas, culturas y emociones. Una experiencia que merece ser vivida, más que contada.
Articulo por: Sandra Vargas H. Directora Ejecutiva Revista Gourmet Cafetero